Las cosas que perdimos en el fuego | Mariana Enriquez

Las cosas que perdimos en el fuego | Mariana Enriquez
Editorial Anagrama

Parto esta entrada aclarando que Las cosas que perdimos en el fuego es apenas el segundo libro que he leído de Mariana Enriquez. El cómo llegué a esta autora es algo que comento en la publicación previa, destinada a Cuando hablábamos con los muertos. Ninguna de estas entradas pretende ser un análisis exhaustivo de estos libros, y mucho menos de la mano o el estilo de la autora; simplemente busco compartir mis impresiones como lectora. Si de paso oriento un poco a otros lectores en busca de material nuevo, o llego a los que ya hayan pasado por estas lecturas y quieran contrastar opiniones o discutir más a fondo los cuentos, mejor aún.

Ya estando claro lo anterior, ahora sí vamos con Las cosas que perdimos en el fuego. Este libro en cuestión es una compilación de cuentos de terror que contiene los siguientes títulos:
  1. El chico sucio
  2. La Hostería
  3. Los años intoxicados
  4. La casa de Adela
  5. Pablito clavó un clavito: una evocación del Petiso Orejudo
  6. Tela de araña
  7. Fin de curso
  8. Nada de carne sobre nosotras
  9. El patio del vecino
  10. Bajo el agua negra
  11. Verde rojo anaranjado
  12. Las cosas que perdimos en el fuego
Todos transcurren en Argentina, ambientados tanto en entornos rurales como urbanos, y en distintas épocas que van desde los 90 hasta nuestros días (o al menos hasta la primera década de los 2000). En cuanto a la "fuente" del terror, la verdad es que es una compilación bastante variada: tenemos los clásicos elementos sobrenaturales y paranormales entretejidos con problemas psicológicos y familiares, cultos y rituales oscuros, desigualdad social, desastres ambientales, resabios de dictadura... y probablemente mucho más que se me debe estar pasando. Es un libro con narraciones dinámicas que atrapan y se leen rápido, sin importar cuán incómodas, perturbadoras, o ya de plano horribles, puedan volverse. A continuación, breves reseñas de cada cuento para que vean que hay para todos los gustos, y tranquilos, que no hay ningún spoiler:

"El chico sucio"
Nuestra protagonista tiene por "vecinos" en la esquina de enfrente a un niño indigente y su madre adicta que duermen sobre un colchón. El barrio de Constitución, donde está la vieja casa del abuelo, hace rato que ha dejado de ser un buen lugar para vivir, pero ella se cree segura por su conocimiento de las calles y porque jamás le ha tocado ver la magia negra de la que tanto se rumorea. La historia se centra en un momento de interacción con el niño y su reacción frente a su posterior desaparición.

"La Hostería"
La historia parte con una madre y sus dos hijas de vacaciones forzadas en Sanagasta para no entorpecer la campaña política del padre. La única no desconforme es la hija mayor, emocionada por poder pasar tiempo con su mejor amiga, hija del recientemente despedido guía turístico de la Hostería por revelar a los turistas que el lugar solía ser una escuela de policías. El relato sigue la relación entre ambas y su plan para vengarse de la dueña del lugar.

"Los años intoxicados"
Tenemos a un grupo de amigas cuya edad no se especifica, pero que todavía están el colegio. Tal y como el nombre del cuento da a entender, tienen problemas de drogas y alcohol. Desencantadas de la vida, el futuro y los adultos, una noche se topan con "la chica que miraba con odio" y aunque nada en su vida realmente cambia, en cierta forma cambia todo. 

"La casa de Adela"
Nuevamente centrado en un grupo de amigos, pero en este caso niños: dos hermanos y Adela. Los tres tienen interés por los misterios y las películas de terror, especialmente el hermano de la narradora y Adela. Un día se dan cuenta de que en el barrio hay un casa que los adultos evitan o que los hace apurar el paso. Su imaginación y curiosidad no paran de crecer hasta que un día Adela descubre la puerta abierta y los convence de entrar.

"Pablito clavó un clavito: una evocación del Petiso Orejudo"
El único cuento con un protagonista varón nos muestra la vida de un guía turístico que recientemente se ha convertido en padre de familia y claramente está hasta la coronilla (por ponerlo con palabras bonitas) con los cambios producidos en la dinámica familiar. Lo único que le da un poco de emoción es su trabajo, consistente en recorridos por sitios de crímenes; o al menos así es hasta que empieza a tener visiones de un asesino de niños durante los recorridos.  

"Tela de araña"
Acá nos encontramos con una protagonista estancada en un mal matrimonio. Aun así, lleva al marido a la casa de sus tíos en Corrientes para por fin presentarlo. Para matar el tiempo, y tratar de animarla un poco, su prima los invita a un viaje a Asunción para conseguir mercancía para su negocio de artesanías. Así, los tres terminan en un viaje por carretera a través de la provincia.

"Fin de curso"
Una vez más tenemos a adolescentes en el colegio. En esta oportunidad, vemos a una alumna común y corriente que no puede evitar interesarse en una compañera que pasa de llamar la atención solo por mal vestida a hacerlo por comenzar a flagelarse en clases.

"Nada de carne sobre nosotras"
Todo parte con el descubrimiento de Vera abandonada en la calle. Claro que en realidad ni siquiera se llama así. Ese es solo el nombre que la calavera recibe después de un tiempo de acompañar a la mujer que decidió acogerla en su casa.

"El patio del vecino"
Una trabajadora social cesante y su marido acaban de llegar a su nueva casa. Al principio todo parece normal, hasta que ella comienza a sentir cosas extrañas de noche y a ver cosas sospechosas en el patio del vecino. Un recordatorio de que a veces es mejor hacer caso omiso de las rebajas inmobiliarias.

"Bajo el agua negra"
Tenemos a una fiscal intentando lograr que se condene a un policía corrupto por el asesinato de dos adolescentes. Ya tiene un audio incriminatorio que deja claro que los arrojó desde el Puente Moreno hacia el Riachuelo, un río de aguas turbias y muerto por la contaminación, pero le llegan rumores de que uno de ellos, Emanuel, logró salir y ronda por el sector. Es así que decidí ir ella misma a Villa Moreno a averiguar qué pasa y tratar de salvar la investigación.

"Verde rojo anaranjado"
Hace rato que los protagonistas no están juntos y hace dos que él se encerró tras la puerta del baño de su casa para comunicarse solo de vez en cuando por redes sociales desde su teléfono. ¿Saldrá algún día o llegará el momento en que tendrán que tirar la puerta? Eso es lo que se pregunta ella, mientras por lástima intenta tranquilizar a su madre y conversa con él sobre la deep web y la inteligencia artificial. ¿Será que sigue vivo siquiera y por qué le importa?

"Las cosas que perdimos en el fuego"
Cansadas de ser quemadas vivas por hombres celosos y de una sociedad que no hace nada al respecto, un grupo de mujeres se apropia de las hogueras y comienzan a quemarse ellas mismas como acto de liberación. La madre de nuestra protagonista cuida de estas Mujeres Ardientes en uno de sus tantos hospitales clandestinos y ella, entre recolección de antibióticos y grabación de una de las ceremonias para que la sociedad no pueda seguir haciéndose la tonta, reflexiona sobre lo justificado o desesperado de este tipo de acciones.

Mis favoritos son "El chico sucio", "La casa de Adela", "Bajo el agua negra" y "Las cosas que perdimos en el fuego", pero no puedo negar que cada uno de los cuentos me mantuvo con la vista clavada al papel y me erizó la piel a su manera. A mi parecer, una lectura recomendable tanto para amantes consumados del terror como lectores primerizos de este género.

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